¿Por donde empezar?
Prácticamente todos hemos tenido que tomar decisiones en cuanto a que hacer con nuestros recursos una vez que los recibimos, pero ¿que tan buenas fueron esas decisiones?, ¿Realmente consideramos todas las alternativas posibles? O ¿Solo nos dejamos guiar por nuestras emociones y deseos inmediatos?
Creo que a todos nos ha pasado que de pronto sentimos la necesidad de comprar algo sin saber porqué y nos hemos enfrentado al peligro de tener a la mano dinero en efectivo, nuestra tarjeta de débito o peor aún nuestra nueva tarjeta de crédito. En la mayoría de estas ocasiones se trata de artículos que no son prioridad en nuestras necesidades y que han surgido de un deseo repentino de obtenerlos, derivado de una buena publicidad, un tema de moda, o simplemente un lujo que nos queremos dar. Este tipo de compras son las más peligrosas y que pueden alterar una buena planeación de nuestros gastos e ingresos.
Para comenzar diremos que es indispensable tener precisamente una planeación de Gastos e Ingresos. Si aun no la tenemos, este es el momento ideal para realizarla, por lo tanto vamos a comenzar por saber en que gastamos y como lo gastamos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario